Al comienzo del siglo XX el Imperio Austro-húngaro era un hervidero de 17 naciones, todas con diferentes lenguas, religiones e incluso alfabetos. Solo el poder absoluto del emperador en Viena, la capital, conseguía unir a todos los pueblos. En el año 1906 algunos políticos alrededor del rumano Aurel Popovici propusieran federalizar el Imperio y crear una especie de Estados Unidos de la Gran Austria. Uno de los principales objetivos de esta idea era evitar las ansias de independencia de los pueblos que conformaban el imperio. Según esta propuesta la Federación se dividiría en 15 estados, sobre los que se asentaría cada pueblo con su lengua y sus características culturales propias. El objetivo era que ninguno de ellos se sintiera amenazado en su vida nacional, en su desarrollo privado, fomentando al mismo tiempo su identidad nacional, en palabras del propio Popovici no se alterarían su forma de sentir y de vivir.
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Los primeros que se opusieron a esta idea fueron los húngaros, en tanto que como resultado de la propuesta de Popovici Hungría perdería algunas regiones. Así que, aunque la idea inicialmente tuvo éxito en un grupo de intelectuales del Imperio, finalmente no se llevó a cabo por el inicio de la Primera Guerra Mundial en el año 1914. Precisamente el inicio de esta guerra se produjo por el asesinato del Archiduque Fernando en la ciudad de Sarajevo por parte de un partidario de la independencia de Bosnia. El final de la guerra supuso la desaparición del imperio mismo, lo que sucedió tras los Tratados de Saint Germain y de Trianon, que fueron impuestos por los vencedores en la Gran Guerra.
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La desaparición del Imperio Austro-húngaro supuso el nacimiento de nuevas repúblicas, como Austria, Hungría, Checoslovaquia, Ucrania, Montenegro, Rumanía, Polonia y el Estado de los Serbios, Croatas y Eslovenos -que después se llamó Yugoslavia. También se constituyeron la efímera República de Komancza y el Estado Libre de Fiume. De este modo la vieja idea de formar unos Estados Unidos de la Gran Austria fue reemplazada por diversas repúblicas, a menudo unas enfrentadas con otras.
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En apoyo de la antigua idea de Popovici el sociólogo y profesor de la Universidad de Kolozsvar, el húngaro Oszkar Jaszi había proclamado en el año 1914 la necesidad de llevar a cabo algunos cambios en el sistema político imperial. Así, él era partidario del voto universal, de la reforma agraria y de la enseñanza pública. Pocas semanas después de su propuesta comenzó la Primera Guerra Mundial, por lo que Jaszi incidió en la necesidad en primer lugar de una paz universal y de la fundación de unos estados unidos europeos. Sin embargo, la Gran Guerra también puso fin a las ideas del profesor húngaro.
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Hungría proclamó su independencia como república en noviembre de 1918. Jaszi fue nombrado ministro de las naciones en el nuevo gobierno. Oszkar Jaszi, que anteriormente se había manifestado por la total desaparición del Imperio, no era tampoco partidario de trocear la nueva república húngara en otros estados más pequeños. Así que propuso a rumanos, checos, eslovacos y rutenos seguir formando parte de la nueva república húngara, aunque con una completa autonomía. Pero su propuesta no tuvo éxito, así que la desaparición del Imperio y también la partición de lo que antes había sido parte húngara del mismo fue completa, en tanto que así fue dispuesto por las potencias vencedoras en la guerra.
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En el año 1918 Jaszi publicó el libro "Magyarország jövóje és a dunai egyesült államok" (El futuro de Hungría y de los Estados Unidos del Danubio), se trata de una obra esencial para comprender su pensamiento político en relación al futuro de Hungría. En esta obra Jaszi se muestra partidario de repetir las ideas en un primer momento propuestas en relación a los Estados Unidos de la Gran Austria, pero esta vez a nivel de Hungría. Así, propuso fundar los Estados Unidos del Danubio, con el objetivo de favorecer la unidad en torno a Hungría de todas las naciones anteriormente ligadas a ella en el seno del Imperio. Naturalmente cada nación gozaría de autonomía a nivel político, cultural y lingüístico.
Aunque en su obra Jaszi solo menciona una federación en torno a Hungría, él mismo reconoce que su idea podría ser ampliada en el futuro a toda Europa, hasta conseguir los Estados Unidos de Europa. Sin embargo el autor era consciente de las dificultades para conseguir este proyecto, mucho más después de la terrible guerra vivida. Según su propuesta la autonomía de las naciones en la nueva federación sería completa, tan solo existiría una política común en los temas de defensa, aduanas, transportes, comercio y relaciones internacionales. Como institución común de esta federación del Danubio Jaszi propone una asamblea donde estén representados los diferentes Estados según el número de habitantes. También existiría un tribunal superior de justicia para resolver los problemas de los Estados.
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Jaszi es consciente de la importancia de que cada nación cuente con su propia lengua, sin embargo para la política federal debería encontrarse una lengua común a todos. Para ello Oszkar Jaszi propone la adopción de una lengua común, cuya enseñanza sería obligatoria para los funcionarios de la Federación. En un primer momento propuso que esa lengua común podría ser el alemán, sin embargo reconocer que su aprendizaje podría ser difícil. Es en ese momento cuando reconocer la existencia de una lengua que puede ser fácilmente aprendida después de un curso básico de apenas un mes de duración, se trata de la lengua internacional Ido. Así que en la federación propuesta por el profesor húngaro cada pueblo tendría derecho a usar y a hablar su lengua para cuestiones nacionales, pero existiría una lengua auxiliar que tendría que ser aprendida y usada por los funcionarios de la federación, esa lengua sería el Ido.
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En este punto hay que hacer mención de que el propio Jaszni hablaba esta lengua internacional. En el año 1913, siendo redactor de la revista de sociología "Huszadiz Szádad" (Siglo Veinte), publicó un artículo en esta revista a favor de esta lengua. Asímismo en el año 1914 fue nombrado miembro del Comité Director de la Unión para la Lengua Internacional Ido, de la que sería nombrado miembro de honor en el año 1918.
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¿Qué ocurrió tras esta propuesta? El propio Jaszi reconocía en el prólogo de su libro que, quizá, su propuesta de crear una federación con parte de lo que había sido el Imperio Austro-húngaro llegaba tarde, en tanto que que los estados vencedores en la Gran Guerra habían decidido llevar a la práctica la propuesta del presidente norteamericano Wilson, según la cual cada nación debería contar con su propio Estado. Así que después de la Gran Guerra lo más lógico era pensar que aparecerían repúblicas propias para rumanos, húngaros y checoslovacos, pero no un estado federal. Por otra parte la influencia soviética en Hungría era en ese momento evidente, así en el mes de marzo de 1919 el gobierno liberal sucumbió ante el comunismo soviético, cuando Bela Kun fue nombrado presidente de la República Soviética de Hungría, entre marzo y agosto de 1919.
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En ese mismo año, mayo de 1919, Oszkar huyó del nuevo régimen comunista húngaro, en tanto que opinaba que el nuevo gobierno negaba la libertad de opinión y conciencia. Después de permanecer en diferentes países finalmente en 1925 Jaszni se trasladó a los EE.UU., donde trabajó como profesor de Historia en el Oberlin College de Ohio. Allí escribió algunos libros contando la historia de los últimos años del Imperio Austro-húngaro. Oszkar Jaszni murió en Ohio en 1957, desapareció con el la idea de una nueva federación en el centro de Europa, los Estados Unidos del Danubio, donde la lengua internacional Ido habría jugado un papel esencial en la vida de la administración federal.
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